


Cinco Esquinas - Amayta
Amayta es uno de esos proyectos que te marcan.
El diseño espacial y la identidad fueron desarrollados por el estudio Reina del Plata.
A mí me tocó algo igual de desafiante: llevar esa idea a la realidad.
Recibí los renders de una casona patrimonial que no estaba preparada para funcionar como espacio gastronómico.
Y, a partir de ahí, todo hubo que hacerlo posible.
Desarrollar instalaciones desde cero, proyectar cocinas, resolver estructuras, definir materiales, coordinar proveedores, ajustar presupuestos y tiempos.
Y, sobre todo, traducir cada decisión de diseño en planos ejecutivos concretos.
Durante todo el proceso, trabajé en articulación con el estudio, validando cada ajuste necesario para sostener la esencia del proyecto.
Fue un proceso enorme.
Y muchas veces, incierto.
Pero ahí está —para mí— el verdadero valor:
cuando un render deja de ser una imagen y se convierte en un espacio real, que funciona, se habita y tiene identidad.
Hoy veo el resultado y entiendo todo lo que implicó.
Porque hacer diseño no es solo tener una idea.
Es poder llevarla hasta el final.












